Signs of life, 76 cm x 58 cm, 2008

John Würtz es un artista autodidacto que en el curso de los años ha exhibido en galerías en la mayor parte de los paises europeos. Además ha participado varias veces en la Exposición de Otoño de los Artistas (Kunstnernes Efterårsudstilling) en El Libre (Den Frie) en Copenhague. Asimismo ha sido convidado a participar en exhibiciones de museos en Mónaco y Suecia y en
varias Art Fairs.

John Würtz en su pintura emplea medios que a la vez son muy complejos y muy sencillos. Elaborando el lienzo con una selección de colores, trabaja con varias capas para conseguir el color o los colores que crean las mejores  condiciones para que surja la luz. Al parecer, se encuentra ante un gran océano azul. Cuando aparece la luz en la obra se refracta una vez más – el espejo de agua refleja otra vez la luz, ya fuerte, hacia arriba así que la exposición termina toda óptima.

Así John Würtz trabaja inmensamente con los colores en su pintura. Como queda mencionado, trabaja con los colores por capas hasta que la combinación de colores sea satisfecha y hasta que la combinación de colores haya formado el mejor base. Es un proceso artístico nunca abandonado antes de que sea coronado. Las obras salen muy intensas y llenas de mantenimiento debido a la paleta de colores luminosos que crean una aparición material y etérea.

El hecho de que las obras de John Würtz – exactamente, a causa de su selección firme de colores y las constelaciones firmes de colores – implican cualidades estéticas en gran escala, tiene por efecto que las obras en sí son atractivas.

La luz clara y fuerte resulta ser un componente esencial de cada obra. El
contemplador es atraído por la luz, se acerca, y el contemplador es atraído por incorporar la vivencia en el ambiente que ese normalmente camina.

John Würtz nunca se desvia de la originalidad, y por eso sus obras se cambian de distintas maneras. Cada obra tiene una composición particular, un tema particular, colores particulares. Siempre tiene que terminar una obra antes de que sea capaz de comenzar la próxima.

Ha experimentado que es imposible crear la intensidad y la profundidad necesarias, si abandona el proceso constante de refinación y de evolución – tanto cuando se trata de la ejecución como artísticamente. Para decirlo así, todo la energía del artista está “estacionado”, está concentrado, en una obra sola a la vez.

Las obras de John Würtz son imagenes improvisadores de sentimientos.
El cuadro no muestra algo en particular, solamente EXISTE.

Ellen Bastholm, escritor de arte
(Traducción: Camilla Skjødt)